Santa Fe Canal

Desde el Instituto Nacional del Agua los pronósticos indican que el río seguirá bajando en las próximas 2 semanas, principalmente producto de la falta de lluvias en la cuenca y afluentes que alimentan al río Paraná. Actualmente el nivel del río se encuentra en torno a los 1,83 metros, habiendo descendido en su nivel unos 179 centímetros. 

“Tenemos la bajante que se esperaba en relación a la carencia de lluvias que se registra hace 3 semanas en la cuenca del Paraná y del Paraguay, que son las que alimentan al río Paraná y determinan la altura en la zona de Paraná y Santa Fe”, explicó el subgerente de alerta hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), Ing. Juan Borús. 

En tanto, agregó que si bien las precipitaciones fueron importantes, no hacen al caudal del río. Esto es una manifestación de la bajante, pero posteriormente se va a estabilizar y no creemos que se agudice”. 

Hacia el final del otoño, se espera que el río Paraná tenga aguas bajas, aunque “significativamente mejor que lo que estuvimos en los últimos tres años y esperamos que siga siendo así”. 

Haciendo referencia al fenómeno de “El Niño”, el ingeniero destacó: “Está previsto que el calentamiento del Pacífico ecuatorial se desplace hacia el oeste y cubra todo el Pacífico ecuatorial. Lo que no podemos asegurar es con qué intensidad será, por eso seguimos el monitoreo del servicio meteorológico con pie de plomo porque la incertidumbre es grande”. 

Si bien la situación irá quedando clara a medida que transcurra el año y se asienten estos parámetros, Borús no se anima a hacer una traza de las lluvias que sobrevendrán en los siguientes 3 o 5 meses: “Es muy azaroso porque pueden existir varios condicionantes que cambien la intensidad y el lugar de esas lluvias. Quien haga una previsión de largo plazo en realidad estará haciendo una interpretación que no conviene afirmar abiertamente porque se puede equivocar. Sí es lícito decir que existe la posibilidad de que terminemos el año con aguas altas”.