RTS Medios

Por Valeria Elías

La celebración de este acontecimiento, la colocación de la piedra fundamental, está planteada para hoy a las 19 h en la parroquia, luego del rezo del rosario a las 18.30h. En esta celebración también se conmemora a San José, padre de Jesús.

El párroco Carlos Scatizza dialogó con RTS Medios 

“Ubicada en el corazón del barrio María Selva- comienzo explicando el padre Carlos Scatizza- nuestra parroquia tiene grandes desafíos, por un lado, un desafío es aquello que heredamos heredamos de la generosidad de muchos cristianos, un templo con características únicas en la ciudad y que debemos también sostener, mantener y permanentemente estar embelleciendo, lo que significa este depósito y esta herencia recibida. Pero pienso en la iglesia como una comunidad, entonces veo también somos herederos de la fe de nuestros mayores, somos herederos de la oración y de la confianza de tantos y tantos que en este templo han hecho su camino de encuentro con Dios y los grandes desafíos para esta comunidad parroquial y para todas en general”.

Luego agrega “en nuestra comunidad de Jesús Sacramentado, primero, en este año del Jubileo del año 2025 el gran desafío es ser peregrinos y testigos de la esperanza. Un barrio que como todo barrio, como en toda la ciudad, la falta de trabajo, la falta de expectativas hacia el futuro, la inseguridad, la pobreza que se nota en mayor presencia de personas y familias en la calle, fruto de la falta de recursos económicos en muchos casos, de problemas de salud mental en otros, hace que sea un desafío cómo llevar esperanza a todos estos nuestros hermanos. Y la esperanza, es la certeza de que podemos confiar en que Dios puede cambiar las cosas, poniendo su mano en medio de nosotros. Entonces el primer desafío es ser peregrinos, testigos de esperanza, en el mundo en el cual vamos viendo cada vez mayor angustia y mayor tristeza. Y junto con eso, el desafío es crear una comunidad y un barrio cada vez más solidario”.

Respecto a esto, aclaró “porque el Evangelio viene a traernos ese anuncio de Jesús de una fraternidad renovada y una vida mucho más humana, entonces, el desafío está en poder acercarnos a nuestros hermanos desde el amor, desde la caridad, no solamente desde la asistencia que puede estar presente en medio de nosotros, sino también desde lo que significa el crecimiento y la ayuda; para poder estar humanizando cada vez más la vida de nuestros vecinos. Y en este sentido, la parroquia tiene una obra evangelizadora muy grande, muy hermosa, que es el complejo educativo Macagno, a través de la educación y de los valores y los principios de vida cristiana. No solamente es el conocimiento, queremos una escuela con excelencia académica, pero también queremos una escuela con valores que sean profundamente arraigados en el Evangelio”.

“Una parroquia donde los jóvenes puedan encontrar un lugar para poder vivir con muchísima alegría y muchísima esperanza su fe cristiana, un lugar donde la caridad, como decíamos, pueda ser vivida. Tenemos sueños y proyectos como puede ser para el futuro: una escuela de oficios, como puede ser el acompañamiento de familia a familia, una familia del barrio acompaña también y sostiene a una familia que no tiene tal vez recursos económicos y materiales, pero comparten las mismas incertidumbres, los mismos desafíos las mismas alegría que tienen como familia. Una parroquia donde queremos crecer también en la vida comunitaria sacramental, para eso la catequesis, que quiere congregarnos en torno al Evangelio y en torno a Jesús. Y en medio de todo lo que es y significa en nuestra parroquia, que se llama Jesús Sacramentado, la presencia de Jesús en la Eucaristía”agregó el párroco. 

Para finalizar, nos dijo “una obra muy querida para toda nuestra comunidad parroquial, para toda nuestra parroquia, es la capilla de adoración eucarística perpetua. Un lugar donde encontrarnos con Jesús Eucaristía, siete días a la semana, 24 horas, los 365 días del año. Sabiendo que Jesús está ahí para acompañarnos, para secar nuestras lágrimas, para escucharnos, para que podamos descansar en Él, para que renovemos también ahí nuestra esperanza. Así que bueno, una capilla de adoración perpetua, una obra muy querida en nuestra comunidad a la cual invitamos a todos a que se acerquen, vengan y también compartan este tiempo de oración. Una parroquia es un lugar de encuentro de los creyentes, la parroquia es un lugar para vivir la fe, para celebrarla, para anunciar y para compartir en el amor, en la caridad verdadera”.   

Un poco de historia 

Jesús Sacramentado es el único templo de estilo romántico puro en la ciudad de Santa Fe, en el frontispicio aparecen los nombres de los arquitectos Bergamini y Stamatti.

Erigida en pleno villa María selva esta parroquia acompañó cada paso del crecimiento del barrio y de su gente mientras se “fue anunciando el mensaje de Dios y el Evangelio de Cristo a cada uno de los que lo habitan”.

El XXXII Congreso Eucarístico Internacional de 1934 se realizó en Buenos Aires entre el 9 y el 14 de octubre. Fue el primero en celebrarse en América Latina y el tercero en América después de los realizados en Montreal y Chicago. Por la magnitud de las multitudes que asistieron a los actos públicos, nunca antes vistas, fue el hecho de masas más importante del país hasta esa fecha. Fue presidido por el legado papal Eugenio Pacelli futuro Papa Pío XII.

Monseñor Nicolás Fasolino, flamante arzobispo de Santa Fe, participó de aquel acontecimiento y fue su idea la de construir un Templo en nuestra ciudad “para que la posteridad herede nuestro amor a Cristo en la Eucaristía y tenga siempre el testimonio de nuestra fe, se edificará un templo que tendrá como titular a Jesús Sacramentado y por patrono a San Pascual Bailón, patrono de los Congresos Eucarísticos Internacionales”. 

Un pergamino confeccionado por el artista italiano Marinaro para la bendición del templo en 1937 es el testimonio de este origen tan especial de la parroquia en el mismo se exhibe una colección de firmas notables Manuel de Iriondo, Monseñor Caggiano entonces obispo de Rosario, monseñor Devoto obispo auxiliar de Buenos Aires, Alfonso Durán, el padre Genesio y monseñor Guillán, arzobispo de Paraná entre otros .

Se eligió un lugar despoblado en el Barrio María Selva que iría urbanizando rápidamente, con la Iglesia nació el pavimento de calle Ricardo Aldao que durante años fue la única comunicación entre las avenidas Gral. Paz y Aristóbulo del Valle.

Fue posible la construcción del Templo por “la activa, generosa y ejemplar dirección y dedicación del Sr. Presbítero Don Carlos Macagno”. El 19 de marzo de 1935 se produjo la bendición de la piedra fundamental en terrenos cedidos por el Sr. Salvador Caputto y Sr. Antonio Ferrari. La nueva parroquia comenzó a actuar el 2 de mayo de 1937 y el nuncio apostólico Mons. José Fietta bendijo y consagró el nuevo templo.

Una comunidad Parroquial es una comunidad de fieles, que es acompañada y acompaña a sus pastores en el anuncio del Evangelio, la celebración de los Sacramentos y la vivencia de la Caridad, una Capilla de Adoración Eucarística perpetua, donde siempre Jesús Sacramentado se deja encontrar.

De su corazón nacieron obras significativas como son el Complejo Mons. Carlos Macagno; una caritas llena de vida y generosidad que asiste y promueve; una catequesis y misión que quieren hacer en medio del Barrio Villa María Selva presente el mensaje de fraternidad y humanidad renovada que nos ha traído Jesús.